domingo, 29 de junio de 2008

Aqui estamos

Redescubriéndome desde afuera hacia dentro. Botando lo que no sirve y dejando solo la pureza.

Me chanco y me lixivio...

me encanta...

y como premio, les dejo a todo mis seguidores: a mí:




enjoy

viernes, 27 de junio de 2008


Ando buscando un maestro, algo así. Siempre he sentido una atracción natural a este estilo de vida. Y pienso en Jodorowski. Pienso en un crecimiento. Pienso en un camino. Creo necesariamente separarme de este mundo; siento todo esto contaminado y a mi mismo contaminado. Pienso en el maestro, Siddharta, pienso en Alejandro como un maestro más alcanzable. Me encantaría conocerlo. Pienso en montañas y cielo azul. Pienso en el caballero de la armadura oxidada. Pienso miles de weas. Y se supone que ya no debería pensar mas.

Algo así como una montaña de deseos que debo eliminar.

Quiero estar solo junto al mar.

miércoles, 25 de junio de 2008

Último

Siento que la vida pasa en pompa y boato, y yo soy el último en enterarme que pasó el carnaval. O peor, que me lo pierdo, porque soy el último en recibir la invitación, y el último en entrar, cuando ya las carpas están desarmadas y no queda otra que contemplar la tierra sucia de confites, y los juegos allí, listos para desarmarse.

Odio estar en último lugar, pero que le voy a hacer. Acepté así las reglas del juego y debo apechugar.

Y lo peor de todo: que siento que la vida pasa y no la vivimos juntos.

No sé...

Hace un tiempo pensaba que estaba destinado a recorrer estas calles solo, luego aparecieron en mi vida todos mis amigos y mi amor y me atenuaron la soledad. Pero aun así, mis amigos lejos, mis yuntas, ya no tengo con quien quedar ebrio botado en la calle.

Pero ya casi no me importa. Me acostumbré a caminar solo, a recorrer las calles en medio del huracan, esperando qu se acuerde de mi y me elevé a lo alto para terminar en la lista de los muertos de la tragedia; pero ni eso.

Soy un cantor, un cantor que canta solo; que vive cantando solo y solo para él. Siempre he sido así. Lo único que conservo de todas mis vidas pasadas es la manía de caminar hacia la playa, sentarme a escribir, cagarme de frío, escuchar un poco de música y recitarle mis poemas al mar o a las estrellas. Y luego volver a la casa para encerrarme en mi pieza, a las una de la mañana, a componer.

Y no puedo dejar de componer, no puedo. Es como si mi vida dependiera de ello.
Tengo algo en el pecho, una burbujita de amor, o de frio o de rencor, o de esa desgraciada soledad; o de muerte.
Y la escribo y la canto como si fuera mio. Y la amaso y la saboreo y la dejo añejar, para luego encontrarla con ese gustito a eternidad.

Las canciones hay que añejarlas; bueno, no todas: pero algunas si lo necesitan...

así, se añeja mi caminar, mis zapatos y mis manos.
Sabiendo que siempre llegaré tarde...

Y saben que.... se me pasó la pena.

De verdad escribir es el santo remedio de nuestra condición.

Hace un rato me creía el último, y ahora, me siento el único. Tal vez sea la forma de pagar las desdeñanzas en las clases de lenguaje.

Fui profeta, seré profeta y soy profeta (8)

domingo, 8 de junio de 2008

FUERZA

que difícil es esto, el dolor es mucho y debería hacer como si no existiera. El mayor temor que tengo es que se acabe, pero, ¿que puedo hacer?

¿Que puedo hacer, si ella lo prefiere así?
se que ella nunca leerá esto...
se que le importo...
pero al final temo que nuevamente me deje de amar.

Hay dios, la fuerza es lo peor que inventaste... sin su ilusión la gente no sería valiente y no se permitiría sufrir, y viviría en su rutinaria vida de amor y maldad, y nadie se quejaría... y las cosas malas se aceptarían como falsedades verdaderas. El mundo falso se haría real...

Y yo...
mendigo de la fuerza, débil para todo.
Débil del corazón, cobarde como nadie...

¿Qué me merezco?