Siento que la vida pasa en pompa y boato, y yo soy el último en enterarme que pasó el carnaval. O peor, que me lo pierdo, porque soy el último en recibir la invitación, y el último en entrar, cuando ya las carpas están desarmadas y no queda otra que contemplar la tierra sucia de confites, y los juegos allí, listos para desarmarse.
Odio estar en último lugar, pero que le voy a hacer. Acepté así las reglas del juego y debo apechugar.
Y lo peor de todo: que siento que la vida pasa y no la vivimos juntos.
No sé...
Hace un tiempo pensaba que estaba destinado a recorrer estas calles solo, luego aparecieron en mi vida todos mis amigos y mi amor y me atenuaron la soledad. Pero aun así, mis amigos lejos, mis yuntas, ya no tengo con quien quedar ebrio botado en la calle.
Pero ya casi no me importa. Me acostumbré a caminar solo, a recorrer las calles en medio del huracan, esperando qu se acuerde de mi y me elevé a lo alto para terminar en la lista de los muertos de la tragedia; pero ni eso.
Soy un cantor, un cantor que canta solo; que vive cantando solo y solo para él. Siempre he sido así. Lo único que conservo de todas mis vidas pasadas es la manía de caminar hacia la playa, sentarme a escribir, cagarme de frío, escuchar un poco de música y recitarle mis poemas al mar o a las estrellas. Y luego volver a la casa para encerrarme en mi pieza, a las una de la mañana, a componer.
Y no puedo dejar de componer, no puedo. Es como si mi vida dependiera de ello.
Tengo algo en el pecho, una burbujita de amor, o de frio o de rencor, o de esa desgraciada soledad; o de muerte.
Y la escribo y la canto como si fuera mio. Y la amaso y la saboreo y la dejo añejar, para luego encontrarla con ese gustito a eternidad.
Las canciones hay que añejarlas; bueno, no todas: pero algunas si lo necesitan...
así, se añeja mi caminar, mis zapatos y mis manos.
Sabiendo que siempre llegaré tarde...
Y saben que.... se me pasó la pena.
De verdad escribir es el santo remedio de nuestra condición.
Hace un rato me creía el último, y ahora, me siento el único. Tal vez sea la forma de pagar las desdeñanzas en las clases de lenguaje.
Fui profeta, seré profeta y soy profeta (8)